viernes, 16 de abril de 2010

Real Cofradía Penitencial de Ntro. Señor Orando en el Huerto y María Stma. Consuelo de las Tristezas

Se considera como fecha fundacional la de la primera reunión de la comisión organizadora, celebrada el día 20 de abril de 1950. Los estatutos canónicos aparecen aprobados por el excelentísimo y reverendísimo señor obispo de Málaga con fecha 10 de julio del mismo año 1950.

La inspiración inicial de fundar esta Cofradía en Ronda, donde nunca, anteriormente, había existido ninguna especialmente advocacionada “de la Oración del Huerto”, se debe a D. Alfonso Marín Quijada, que, hombre joven, creyente y entusiasta, propaga su idea con fervoroso dinamismo entre sus amplias relaciones sociales, eficaz y amorosamente ayudado, desde el primer momento, con ejemplaridad de autentico apostolado, por su dignísima esposa, D.ª Francisca León de Marin, diáfano modelo de mujer y de madre cristiana, prematuramente malograda, poco tiempo después, al ser llamada por Dios al descanso eterno en plena juventud.
El fervoroso matrimonio pronto logra numerosas adhesiones a su proyecto fundacional entre hombres y mujeres de Ronda y su comarca. Con los mas voluntariosos y entusiastas de entre ellos se constituye la Comisión Organizadora de la Cofradía , se estudian y redactan los estatutos-Reglas y se someten a la aprobación canónica de la Diócesis con fecha 20 de abril de 1950.

Bajo la presidencia del Señor Marín Quijada formaban parte de aquella comisión, como elementos mas destacados de la misma, Don Adolfo Román Torres, Don Antonio García Montes, Don Juan Pérez Barquero, Don Rafael Ballesteros Zarza y otros colaboradores de la primera hora.
También desde su iniciación se contó con el beneplácito y apoyo moral del Rvdo. Sr. D. Rafael Jiménez Cárdenas, a la sazón Vicario-Arcipreste de Ronda, que siempre demostró y dispensó su aliento y simpatía a los proyectos fundacionales.
La principal de ellas fue surgir absolutamente de la nada; por clara inspiración y deseos providenciales, según íntima convinción del propio fundador, ya que no existía ningún antecedente al respecto, ni familiar ni local, que justificara el proyecto advocacional.

No se disponía de ninguna base humanamente sólida para la fundación de esta cofradía; ni destacada devoción popular al momento pasional de la Oración del Huerto, ni imágenes representativas del mismo, ni iglesia sede, ni cofrades, ni medios económicos, ni nada, absolutamente nada.

En abril de 1950 se redactaron los Estatutos; en julio siguiente eran aprobados por el prelado diocesano y, con ello, la Cofradía quedaba oficialmente constituida. A poco, se encargaba a prestigiosos artífices de Granada y de Sevilla a esculpir en primorosas tallas las imágenes titulares y, a menos de un año de su fundación, en la semana santa de 1951, la Cofradía del Huerto efectuaba solemne y brillantemente su primer desfile procesional, con dos pasos bellamente exhornados, más de doscientos hermanos penitentes revestidos con tunica y capirote, todos portando cirios encendidos, presidencia de autoridades locales, y numerosísimo acompañamiento popular, que compartía y admiraba lo que todo Ronda reconocía y comentaba como “el milagro de la Oración en el Huerto”.
También otra “vicisitud” convertida en la más bella realidad fue la creación de la rama femenina o damas cofrades, que rápidamente agrupo a más de quinientas señoras y jóvenes rondeñas, dirigidas por una junta propia – aunque subordinada a la Junta de Gobierno de la Cofradía – que, bajo la presidencia de D.ª Dolores Ruiz Agero, constituían la camarera-Fundadora D.ª Francisca León de Marín, D.ª Mercedes de Gálvez Quercop, D.ª Cristobalina Zarza, viuda de Ballesteros y D.ª Dolores Corró Granadino.
La rama femenina, a la cabeza su junta de damas, lucidamente numerosa y ejemplarmente devota, figuró ya en el primer desfile procesional de la Cofradía tras el paso de la Virgen titular, con escapularios y velas encendidas.

Efeméride destacada en el historial de la Hermandad fue el acuerdo adoptado por aclamación en su primer Cabildo General –mayo de 1951- de ofrecer el cargo de Hermano Mayor de Honor al Excelentísimo Sr. D. José Enrique Varela Iglesias, a la sazón Teniente General, Alto Comisario de España en Marruecos, en atención a sus relevantes merecimientos profesionales y en prueba del reconocimiento, afecto y simpatías que le profesaba nuestra ciudad por haber sido su liberador de la dominación marxista, en Septiembre de 1936.

Con dicho nombramiento se ofrecía, a la vez, el de Camarera de Honor a su esposa, la Excma. Sra. D.ª Casilda de Ampuero y Gandarias.
El distinguido matrimonio contestó personalmente, aceptando en los mas afectuosos términos los nombramientos ofrecidos, y en diversas cartas autógrafas que se conservan en el Libro de Oro de la Cofradía , se patentizan los cordiales vínculos con que, desde entonces, y en todo momento, se sentían unidos a la misma. El ilustre General Varela fue, pues, hasta su muerte, el primer Hermano Mayor de Honor de la Oración del Huerto de Ronda. Su viuda, la marquesa de Varela de San Fernando, acudió personalmente a Ronda, acompañada de sus hijos, para presidir la procesión oficial del año 1954.
Al quedar vacante por fallecimiento de su primer titular, el cargo de Hermano Mayor de Honor, y deseando que éste quedara vinculado a alguna de las más esclarecidas figuras militares del Ejército español, la Cofradía acordó ofrecerlo al sucesor de aquél en Alta Comisaría, Excmo. Sr. Teniente General D. Rafael García-Valiño y Marcén.

Como en el caso precedente, también dicho nombramiento llevaba aparejado el de Camarera de Honor para su ilustre esposa, Excma. Señora D. ª María de los Dolores Molina y González.

Entre sus mas preciados documentos conserva la Hermandad sendas cartas autógrafas del distinguido matrimonio, aceptando complacidos dichos cargos, así como sucesiva correspondencia en la que manifiestan un sincero afecto e interés por la Oración del Huerto, puestos de evidente realidad al asistir ambos personalmente el Lunes Santo de 1958 a la procesión oficial de la Cofradía , en la que presidieron los pasos del Señor y de la Virgen titulares, respectivamente acompañados, en cada caso, de la Junta de Gobierno y otros cargos honoríficos, el General, y la Junta de Damas, su señora.

Desde su fundación, y en cuantas ocasiones le ha sido posible, ha celebrado la hermandad fervorosos actos de apostolado en los medios rurales comarcados, obteniendo copiosos frutos espirituales y entusiastas adhesiones en todas partes.

Las imágenes titulares son: la de Nuestro Señor Orando en el Huerto y la de María Santísima Consuelo de las Tristezas.

La del Señor es una magnífica talla en madera estofada, de tamaño natural, obra del imaginero granadino Daniel Gutiérrez Ruiz. Representa a Jesús postrado en oración, al pie de un olivo, con la suplicante mirada elevada al Cielo, y acompañado por un bello Ángel, de abiertas alas doradas, que le indica, con su brazo extendido, el Cáliz de la humana Redención. Fue esculpido entre 1946.

El paso procesional, es de talla rondeña, tallado por Luis García Marin, llevado a varales en su inicio, más tarde pasaría a ser llevado por costaleros, se adaptó parte del trono para que no perdiese esa magnífica obra de arte que aún hoy se conserva en el paso del Señor, los respiraderos que forman parte del paso, fueron realizados por la tallista local Virginia Jiménez. Iluminando el paso, lleva candelabros de guardabrisa, adquirido en Sevilla . El llamador es una pieza de orfebrería, del año 2009 realizados en los talleres Villareal, en Triana, Sevilla, consta de dos angelitos portando un cáliz.

El de la Santísima Virgen titular, de estilo netamente andaluz, cobija la bellísima imagen de María Santísima Consuelo de las Tristezas, sin duda la obra maestra del ilustre imaginero sevillano Manuel Castillo Lastrucci. De Madre abnegada, dulcemente entregada al Amor del Hijo, y por El, al amor de todos, calificó acertadamente, inspiradamente, su impresión, al contemplarla, una muy autorizada personalidad eclesiástica. Es, sencillamente, maravillosa. Es la Virgen María humanizada.

Su paso procesional, aparece cubierto por un palio damasco en azul y plata, sostenido por doce verales del mismo metal. Con una amplia candelería con cera litúrgica y velas eléctricas. También sufrió un cambio que al igual que el paso del Señor, se cambiaron los varales por trabajaderas, con un paso de orfebrería realizado por Cristóbal Martos en Málaga. La corona que procesiona nuestra Madre, de estilo “macareno”, en plata dorada, obra del orfebre sevillano Manuel Seco Velasco, en la que destacan grabados en sendos medallones de plata vieja, los escudos de Ronda, de la Cofradía y motivos pasionales.

Titulares:
-Ntro. Señor Orando en el Huerto- -Mª Sª Consuelo de las Tristezas-

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